Hay momentos en la vida donde sabemos que algo tiene que cambiar.No siempre sabemos qué.Pero sentimos una incomodidad.Una pequeña voz interna diciendo:"Ya no puedo seguir igual".Para muchas personas, ese momento termina llevándolas a buscar una nueva casa.Pero la casa nunca fue el inicio.La casa fue la consecuencia.Antes de cambiar de dirección, cambiamos internamente.Antes de empacar …
Hay momentos en la vida donde sabemos que algo tiene que cambiar.
No siempre sabemos qué.
Pero sentimos una incomodidad.
Una pequeña voz interna diciendo:
“Ya no puedo seguir igual”.
Para muchas personas, ese momento termina llevándolas a buscar una nueva casa.
Pero la casa nunca fue el inicio.
La casa fue la consecuencia.
Antes de cambiar de dirección, cambiamos internamente.
Antes de empacar cajas, dejamos atrás versiones antiguas de nosotros mismos.
Antes de entregar las llaves de una propiedad, muchas veces estamos entregando una etapa completa de nuestra vida.
He acompañado personas que compraron su primera casa después de años de sacrificio.
Familias que se mudaron buscando nuevas oportunidades.
Personas que decidieron empezar nuevamente después de momentos difíciles.
Y todos tenían algo en común:
No estaban comprando paredes.
Estaban comprando una posibilidad.
La posibilidad de una nueva rutina.
De nuevas conversaciones.
De nuevos recuerdos.
De una nueva identidad.
Por eso creo que una de las decisiones más importantes que podemos tomar no es solamente dónde vamos a vivir.
Es preguntarnos:
¿Qué versión de mí necesita este nuevo espacio?






Comments
adamgordon
Wow, cool post, thanks for sharing.
miaqueen
Thanks for sharing this information is useful for us.